Review: Diario de Productividad de LeadUp Labs.

Soy líder nata. Lo digo de la forma más humilde posible. Desde pequeña siempre he liderado grupos: en la escuela hasta ayudaba a las maestras a dar clase, en la iglesia con los diferentes ministerios, en la universidad durante mi bachillerato y maestría, lideré todos los equipos de trabajo hasta graduarme. En mis trabajos seculares de la misma forma, mis compañeros siempre me buscaban para que les sirviera de guía. Recuerdo que en unas de mis primeras experiencias laborales, el gerente cuando tenía que irse por alguna razón, me dejaba las llaves y me ponía a cargo de todo, el cierre incluido.

Una de mis mejores habilidades, siempre fue mi agilidad mental y organización. Siempre he sido bien organizada y estructurada. Era de esas estudiantes que no necesitaba embotellarse el material porque con atender era suficiente. Recordaba cosas con facilidad, nombres, fechas importante, you name it.

Luego de mi segundo embarazo, entre otras condiciones, me diagnosticaron tiroiditis autoinmune (hashimito). Con esta condición, el sistema autoinmune, desarrolla anticuerpos para atacar la glándula tiroides. Jamás pensé que una glándula tan pequeña y para muchos in-significativa, fuera capaz de controlar no solo mi cuerpo, peor aún, mi mente.

Aparte del ya famoso “baby brain” o “mommy brain” que para los que no conozcan el término es ese estado mental olvidadizo en una nueva madre, cuando toda su atención física y mental, está dirigido a su bebé. En mi caso, no era solamente esa etapa. Uno de los síntomas de la tiroiditis autoinmine es el “brain fog”. El “braing fog” de esta condición, provoca  síntomas como inhabilidad para encontrar palabras adecuadas, pérdida de memoria, menor retentiva y velocidad mental más lenta en general. Eso viene acompañado del “early brain degenaration”, depresión (de lo cual fui diagnosticada junto con desorden de ansiedad) fatiga, aumento de peso (uuugh!), pérdida de motivación o impulso y un cansancio extremo.

Soy mamá de 3 niños pequeños (7, 3 y 2 años), tengo dos trabajos y mi rutina fija parece un testamento de largo. Naturalmente estoy cansada, pero el cansancio que me provoca esta condición, es tal que literalmente no puedo sentarme cuando llego a mi casa porque después no me puedo levantar. Yo llego a mi hogar a seguir trabajando con mis quehaceres y con mis hijos, y no me siento hasta pasadas las 10-11pm, que caigo como palo, demás está decir. No me siento ni para comer (cuando como). Compré un escritorio eléctrico que puedo regular la altura y así poder trabajar de pie.

Por las mañanas es otra lucha, porque el trabajo que normalmente pasamos para levantarnos, multiplíquelo por 10. Recuerdo aquel tiempo que me levantaba a las 4am a hacer ejercicios bien pompiá….not anymore.

Así que cuando la gente me dice que me levante más temprano, que haga esto o aquello en mi “tiempo libre” por las tardes (como si tuviera alguno) o en la noche (cuando ya no puedo con el dolor en los pies, ah esa es otra, se me entumecen las manos y los pies) pues me frustra demasiado el que ya no cuente con esa agilidad que tenía antes de esta nueva compañera que vino a cambiar toda mi existencia.

El querer comenzar un negocio propio, ha sido sumamente retante y frustrante. Hay tantas cosas que quiero hacer, y mi realidad para otros son excusas. No tengo el tiempo que quisiera y no tengo las energías que quisiera para hacer todo lo que quiero hacer, esa es mi realidad.

Cuando compré el diario de productividad, lo hice con el gran deseo de poder buscar alguna alternativa a mi ya extinta agilidad. Cuando comencé el taller para la certificación de liderazgo sostenible, les confieso que estaba totalmente abrumada. No sabía por donde empezar. Lo que hice fue que cambié la estrategia para usarlo con el fin de cumplir metas personales, para que me ayudara a al menos crear el hábito y adquirir conocimiento sobre esta metodología.

Una de las técnicas que me ayudó a arrancar con el diario fue el colocar las tareas asignadas en “post-its” visibles, una de las estrategias que practicamos en el taller de consultoría Lead-Up 360.

De pensar que para mí esto no era viable, que este método no se podía ajustar mi ritmo de vida, pude visualizar que, aunque fuese a menor escala, yo tenía que lograrlo, yo tenía que tratarlo.

Aquí está la clave, no podemos pretender que la manera en que otros han logrado sus metas, serán las mismas que las nuestras. No permitas que nadie te imponga su forma de hacer las cosas. Tenemos que buscar alternativas que se ajusten a nuestra realidad. Tomando esto en cuenta, a ojos cerrados le recomiendo el diario de productividad a todo aquel que necesite organizar su mente, su vida, sus ideas, su trabajo, su negocio. Independientemente seas o no organizado. Este método no solo es para organizar, si no para que logres mayor productividad en menos tiempo.

Los dejo con una cita de la creadora de este proyecto, Lead-Up Labs Cynthia Martínez “enfócate en progreso y no perfección”.

By |2019-03-25T23:30:14+00:00marzo 25th, 2019|Marketing, Mercadeo, Mercadeo Digital, News, Redes Sociales, Social Media|